2016

  • La alegría de Jesús resucitado transforma la vida. Convivencia Nazaret

    Un fin de semana mágico el que acabamos de vivir en la convivencia de los grupos Nazaret (5º y 6º de primaria) de los colegios de Fundación Victoria. 

    El viernes 14 de abril a mediodía, llegaban 4 autobuses cargados de ilusiones, nervios, deseos y nuevas expectativas. Todo ello comenzó a burbujear en cuanto nos encontramos en la Parroquia de Nuestra Señora de Gracia en el Cerrado de Calderón. Los juegos y cánticos de iniciación enseguida nos transportaron a este particular escenario de convivencia, donde todos compartimos nuestras inquietudes, anhelos, y oración.

    De repente, nos convertimos en expertos ingenieros de barcos de un país bastante particular, con estilo e idioma propio. Aprendimos a coordinar con otros países un proyecto tan complejo.

    Tras la merienda, nos dimos cuenta, en la catequesis, de lo importante que era hacer las cosas sin esperar nada a cambio, tan solo porque sabemos que son buenas, y Dios Padre nos recompensa con creces. Desgranamos la parábola del buen samaritano y profundizamos en la acción de la misericordia de Dios. Luego pusimos delante de Dios todo nuestro esfuerzo, y que sea Él quien  nos ilumine el camino para llevar alegría  a los demás. En la velada nos convertimos en detectives, cuya misión era recorrer e interrogar a los inquilinos de una mansión para resolver un misterioso caso. Diversión garantizada.

    El sábado amanecía radiante, recogimos las habitaciones y las dejamos relucientes,  para poder seguir disfrutando de todas las demás actividades que estaban por llegar.  Desayuno, saludo de buenos días a Dios, la super Gymkana, la búsqueda de los amigos secretos,... y más canciones y juegos.

    Tras el almuerzo, nos sentamos en grupo, para escribir nuestras sensaciones acerca de los momentos vividos y ofrecerlos en la eucaristía, encuentro máximo de la convivencia, que concentra todo lo vivido durante estos días y lo eleva en acción de gracias, con el propósito firme de querer continuar siguiendo a Jesús y ser transmisores, de cuanto aquí se ha vivido, en la casa y en el colegio.

    Muchos de los profesores han venido a visitarnos, y otros muchos han sido nuestros monitores durante estos días, además de los jóvenes de la etapa Emaús del Movimiento SMV, imprescindibles.

    Agradecemos también al equipo de cocina por la labor tan estupenda que han realizado y a todos aquellos que pusieron su granito de arena para que esta convivencia fuera posible. 

    Pincha AQUÍ para ver un pequeño vídeo y AQUÍpara ver algunas fotos

huellas en el corazón